23 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
EL Parlamento es lugar de ardores dialécticos, pero si uno está ya en el limbo de los diputados silentes, la cámara puede tornarse ágora de grandes ocios. Muchos diputados del grupo del silencio se confortan con la prensa deportiva. José Cuíña opta por un libro. Enganchado al fenómeno del Código da Vinci , tiene en su mesa un opúsculo sobre los enigmas de la obra. Si le gustan los enigmas, puede empezar por el suyo: su ex jefe lo cesó, pero ahora lo elogia por aquello que le costó el puesto