En el eje del mal

OPINIÓN

SEGÚN el gran estadista George W. Bush, todavía quedan en el mundo países enemigos de la paz y la seguridad: los que constituyen el llamado eje del mal , Corea del Norte, Irán y Siria. La primera nunca ha ocultado su vocación belicista desarrollando un espeluznante plan para fabricar bombas atómicas mientras su población se muere de hambre. Por el contrario, la segunda ha abierto sus puertas a los investigadores de la Agencia Internacional para la Energía Atómica para demostrarles que el empleo de los recursos nucleares del país es imprescindible para la producción de energía eléctrica. La tercera, acusada de entrenar y dar cobijo a terroristas, es una pieza oscura y silenciosa del complejo puzzle de Oriente Medio. Mientras Corea del Norte se reafirma como dictadura hereditaria e Irán se define como una teocracia islámica que lucha por combinar tradicionalismo con aperturismo, Siria es gobernada por el hijo de un dictador que obtuvo el poder con la ayuda del ejército y que, paradójicamente, busca apartarse de la senda marcada por los militares. Lo único que tienen en común estos países es su importancia estratégica y la capacidad para garantizar la paz o provocar la guerra. Frente a la amenaza real que supone Kim Yong Il por su beligerante hostilidad, Irán y Siria se han limitado a protestar ante la actitud imperialista de Estados Unidos. Este comportamiento, relativamente moderado, no ha impedido que, dentro de la política expansionista de Estados Unidos, Irán haya pasado a ser considerado como un objetivo prioritario. Detrás del interés no se halla su más que discutible potencial nuclear, sino sus recursos petrolíferos, su posición estratégica como Estado tapón y su vocación antiamericana. Aunque sería deseable que se imponga la prudencia evitando atacar a Irán, lo cierto es que se confía poco en la sensatez de un gobierno que, en cuatro años, invadió Afganistán e Irak para liberar a su población y todavía no ha sido capaz de garantizarles ni paz ni estabilidad pese a todo su potencial militar.