La hoja de ruta socialista

OPINIÓN

EL GOBIERNO no siempre ha evitado la ambigüedad o el silencio (prudente unas veces, inoportuno otras) en cuestiones relativas al debate territorial en España. Pero este lunes el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, ha puesto los puntos sobre las íes en su conferencia en el Club Siglo XXI, y esto ha sido oportuno y muy de agradecer. No se hubiera entendido que hablase de «La hoja de ruta del cambio en España» sin arrojar una luz suficiente sobre la posición del PSOE en este ámbito. Y no defraudó. Sus afirmaciones fueron claras y pertinentes. Resaltó que lo primero que debía afirmar era que, para el PSOE, el modelo de organización territorial del Estado español (artículo 2º y título VIII de la Constitución) «no está sometido a revisión». Y, por si quedasen dudas, añadió: «No está sometido a revisión en este momento ni pretendemos que lo esté en el futuro», porque, dijo, «ha demostrado su eficacia para garantizar la convivencia, la cohesión y la diversidad». En esta línea quiso dejar claro, «por si no lo estuviera para alguien», que «no está abierto el proceso de reforma de la Constitución», razón por la cual todas las Comunidades que sientan la necesidad de mejorar sus Estatutos de Autonomía deberán hacerlo en el actual marco constitucional y con «el consenso como método de trabajo». Blanco rechazó «la presunción de que estamos ante una amenaza generalizada a la unidad de España», sólo cuestionada en estos momentos por el plan Ibarretxe, con el que el lendakari ha embarcado «a su país en una aventura imposible hacia un callejón sin salida, del que sólo se derivará frustración y enfrentamiento». Y en este punto fue contundente: «Sabe el lendakari que el destino de su plan no se juega en las próximas elecciones autonómicas. Porque el Plan será rechazado tantas veces como se presente en sus actuales términos, antes y después de las elecciones y cualquiera que sea su resultado». De lo cual dedujo que, tal como están las cosas, la solución exige a su juicio «un cambio de Gobierno en Euskadi». Así explicó esta parte de la hoja de ruta del Gobierno. Algo que sonó bien en estos momentos de equívocos, recelos y desasosiegos.