Cámaras digitales

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

| O |

25 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL CAPITALISMO es un cazador de mirada torva. No descansa. Sigue nuestro rastro desde los grandes anuncios. Crea el órgano para que tengamos la necesidad. Explota el estímulo, respuesta. Utiliza la acción para que haya reacción sin control. Nunca cierra la herida. Tras los móviles, hasta los niños los tienen, llegó la moda de las cámaras de fotos digitales. Todo el mundo debe tener una o varias. Hasta ayer vivíamos perfectamente sin ellas, con nuestras fotos de toda la vida, con nuestro álbum enorme, nuestros carretes. Ahora hacemos miles de fotos, con un móvil en una playa nudista, por ejemplo, que ni siquiera sabemos a dónde van. Hay tribus que creen que si les haces una foto les robas el alma. Ahora te roban cartera y alma. Somos cobayas. Crean las cámaras digitales y la publicidad hace que sintamos un deseo irrefrenable por tener una. Lo importante es tener, no ser. Dicen que es el progreso y, en realidad, es negocio. La compra compulsiva es un problema muy grave. Si usted necesita comprar lo innecesario y siente alivio al hacerlo, lo que tiene es una enfermedad, no un objeto más. El capitalismo es bulímico, una carrera sin meta. Así, las rebajas de ahora no terminan nunca. cesar.casal@lavoz.es