Terremoto informativo

ARANTZA ARÓSTEGUI

OPINIÓN

01 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA BONANZA NAVIDEÑA se evaporó en cuestión de horas. El domingo desayunamos con la noticia de que se había registrado un violento maremoto casi en nuestras antípodas. A lo largo de la jornada, radios, televisiones y medios digitales informaron de la tragedia, que fue incrementando el número de víctimas mortales con el paso de las horas y, aún hoy mismo, se desconoce con exactitud la cifra de muertos, desaparecidos, heridos y damnificados. Tal es la magnitud de la catástrofe. Siete países del sur de Asia se vieron afectados el primer día por el devastador maremoto que tuvo su epicentro en la costa occidental de la isla indonesia de Sumatra. El seísmo, de magnitud 8,9 en la escala de Richter, fue el de mayor intensidad en cuarenta años. Escasa información «La Voz no estuvo a la altura de las circunstancias», opina David Rodríguez Esteban sobre la información que dio nuestro periódico. «El lunes -escribe este lector de Vigo- recurrí a La Voz con más interés del habitual y el chasco fue tremendo. Me explicaré. Estoy proyectando ir de viaje de novios a Tailandia y por eso la noticia del maremoto me impactó más. Durante todo el domingo seguí las noticias por radio y televisión, viendo como la cifra de muertos iba aumentando de forma espectacular. Leí el lunes La Voz ávido de información y encontré que, efectivamente, es la noticia que abre su portada y que ocupa hasta la página 4. La información, lo que se dice información del maremoto, se limita a una columna, que ni siquiera es entera, en la página 2. Me tomé la molestia de contar las líneas: 41. El resto de la página se limita al testimonio de un turista austríaco y al de un empresario español instalado en la zona. Las otras dos páginas, en mi opinión, son de relleno, con un gráfico en una y en la siguiente la previsión de ayuda humanitaria. Es decir que en el plano informativo La Voz de Galicia me aportó más bien poco. Esto me decepcionó porque el domingo yo me acosté sabiendo por la radio y por la televisión más de lo que al día siguiente me encontré en La Voz. Decía que el seísmo fue el mayor de los últimos 40 años y que causó más de 11.000 muertos. Sin embargo, la escasa información que dan ustedes no se corresponde con una catástrofe semejante». Jesús Flores, jefe de la sección de Suplementos, como responsable el domingo pasado de esas páginas, responde al lector. «Considero que la cobertura ofrecida en el periódico del lunes sobre el maremoto es bastante completa. Entiendo -añade Flores- que en las tres páginas dedicadas a este asunto hay información muy precisa sobre lo sucedido, sus causas y consecuencias, tanto en texto como en imágenes, sin que ni una sola línea de las publicadas pueda ser considerada de relleno. Si el lector compara el trabajo de La Voz con el de los periódicos de mayor tirada comprobará que el desarrollo informativo es muy similar. Se hace una detallada exposición de los hechos, un gráfico al que dedicaron toda la tarde dos personas y que profundiza en el origen del maremoto, sus antecedentes y el radio de acción al que afectó, así como el número de muertos, dividido por países, del que en aquel momento se tenía constancia y que por desgracia aumentó de forma espectacular a medida que pasaron las horas. La información también apunta a cómo pudo afectar a los españoles que se encontraban en la zona y ofrece testimonios de personas que se vieron sorprendidas por la catástrofe, con relatos estremecedores. »En un esfuerzo por hacer información propia, una redactora contactó con el Instituto Oceanográfico para obtener nuevos datos e incluso en la tercera página se informa de las medidas que los distintos países, incluido España, pensaban llevar a cabo en los primeros momentos. »La información que seguramente le interesaría más a este lector comenzó a generarse a partir del lunes, como ha quedado reflejado en el trabajo posterior de La Voz. Precisamente porque el periódico sale un día después de que televisiones y radios ya informaran exhaustivamente de lo sucedido, el domingo La Voz intentó hacer -concluye Flores- una información más interpretativa y complementaria de esta catástrofe para aportar otras visiones al lector que en esos momentos ya conocía la información principal». Las páginas de A Fondo son las que La Voz destina al tema del día, donde el tratamiento de la noticia debe ser en profundidad, acorde con el nombre de la sección. En el caso que nos ocupa, comparto la opinión del lector de que nos hemos quedado cortos en la información principal, pero coincido con Flores en el interés de las piezas complementarias.