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14 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.FUE UN diálogo de sordos, en dos capítulos. El primero lo escribió Aznar, «los responsables no están en desiertos lejanos». El segundo, Zapatero, «desde la tarde del 11-M el Gobierno hizo un engaño masivo». El ex presidente y el presidente fueron al Congreso y no explicaron nada. Nunca se habló tanto para tan poco. Lo que han hecho los dos políticos es un mitin para los suyos, entretener a su clac. Se vio en la prensa madrileña, la del Régimen y la del Antiguo Régimen. Lo del PSOE y el PP, el PP y el PSOE, tanto monta, se parece cada vez más a lo del Barça y el Madrid. Los seguidores de uno y otro partido son como culés y merengues. No disfrutan con las victorias propias. Lo que les gusta es ver cómo pierde el enemigo. Creía que los estadistas se distinguían porque gobernaban para todos. Lo del Congreso fue una moviola de las dos Españas. Uno habla para los once millones que le respaldaron. Y el otro para los casi diez que creyeron en él. Que la política sea cosa de forofos no me place. Menos mal que hay un refrán muy español que dice que agua pasada, no mueve molino. ¿Cómo no se dan cuenta que lo único que hacen es remover cadáveres por su egolatría de líderes y dañar otra vez a las víctimas? cesar.casal@lavoz.es