Los padres no se dan por aludidos

GERARDO GONZÁLEZ MARTÍN

OPINIÓN

FRACASAMOS en cascada, pero tiene que venir la OCDE a descubrírnoslo. La organización internacional establece la comparación con otros países y demuestra que nuestros alumnos de secundaria son un desastre en asignaturas clave. ¡Como si fuera tan difícil llegar a una conclusión semejante sin ayuda externa! Muchos de esos padres que dicen ufanos que la educación de sus hijos la gobiernan ellos, cuando el descontrol y el revés enseñan la patita, echan la culpa a otros. Responsabilidad del Gobierno, que sí, que la tiene; connivencia de los profesores con los políticos, que probablemente en algún caso también... pero ¿y los padres? Como en las encuestas, ni saben ni contestan, con ellos no va. Está en solfa más que el modelo educativo. Desde los viejos tiempos en que algunos pusieron de moda la necesidad de matar al padre, no pocos progenitores de uno y otro sexo han quedado, cuando menos, mal heridos. Querían ser amigos, sin confirmar si era lo que necesitaban los hijos. A cientos, honrados padres de familias incapaces de otras transgresiones, han abandonado la responsabilidad paternal en mil frentes, sin avergonzarse de su dejación. Todos hemos escuchado en innumerables ocasiones que tratan a sus vástagos de un modo u otro no porque consideren la que aplican como la mejor solución, sino ¡porque lo hacen los demás! Los otros no existen para hacerles las cesiones que reclama la convivencia, pero cualquier comportamiento supuestamente moderno es copiado sin sonrojo y también aparecen los otros -en este caso, Gobierno o profesores- cuando hay que buscar un culpable. Por mucho que Zapatero y su ministra nos hagan una ley -¡otra ley!- que ronde la perfección, aun cuando el profesorado se convierta en el más abnegado y eficaz del mundo, la OCDE seguirá señalándonos con el dedo. Nunca serán los únicos culpables los funcionarios de la enseñanza o los interinos de la política. A ver cuándo funcionan muchos padres en la familia, que seguro que la OCDE nos regañará menos.