03 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
DA LA impresión de que al puñado de becarios que en estos momentos es capaz de movilizar ETA sólo les preocupa hacer méritos para seguir cobrando el miserable salario del miedo, aunque sea asustando a pacíficos ciudadanos en ruta hacia unas horas de descanso. Que no se preocupen. Esta sociedad es tan generosa que no los dejará en la calle. Es más, les garantiza techo y comida caliente durante una larga temporada. En aseadas y tranquilas cárceles, para que, si son capaces de pensar, dispongan de tiempo suficiente para llegar a convencerse de que jamás vencerán en su absurda guerra contra la razón y el futuro.