25 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
DICE el presidente que lo de los astilleros es cuestión de paciencia. ¡A nosotros nos lo va a decir! Llevamos veinte años viendo cómo agoniza Astano, pulmón industrial de una comarca en la que intentan vivir más de doscientas mil almas. Lo que no dejó claro es el fin último de su apelación a la virtud del aguante. ¿Depende de ello la solución a la crisis? ¿O se refiere a que sólo con perseverancia logrará rematar la faena de Solchaga? Por lo visto ayer, no puede descartarse que Zapatero estuviese haciendo un llamamiento al temple de los que se quedan atrapados en los cortes de tráfico. ¿Qué está pidiendo paciencia o resignación?