18 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
EL GRAN puerto exterior de Galicia, en Punta Langosteira (Arteixo), es la mayor obra pública que esperamos en compensación por la plaga de catástrofes ecológicas en la costa gallega (una cada cuatro años). Se trata de una promesa de Estado, ratificada de manera expresa y reiterada por Zapatero, la última vez, el pasado 9 de octubre en A Coruña. Según Moncloa, el puerto depende de fondos europeos. Anteayer le preguntaron al ministro Solbes si los había solicitado. Su respuesta fue pura abulia: « Imagino que es así». ¿Galicia? Una chinita en el zapato de ZP, una nadería ante temas tan cruciales como el cisma del catalán y el valenciano. ¿El puerto? O lo exigimos con coraje, o será otra quimera para un país de mansos.