La alegría de los demócratas

| JOSÉ MARÍA CALLEJA |

OPINIÓN

07 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

NO HAN TARDADO ni un minuto los nacionalistas vascos, y su apéndice de IU, en mostrar su irritación por el excelente golpe dado al grupo terrorista ETA por las policías española y francesa. Frente a la alegría que muestran la inmensa mayoría de los demócratas, por la certeza de que han caído los dirigentes, las mortíferas armas, los explosivos, parte del dinero y un arsenal precioso de información, los nacionalistas vascos se han apresurado a mostrar su apoyo a Soledad Iparraguirre, alias Anboto , acusada de haber cometido, al menos, catorce asesinatos. El escenario del horror ha sido el pleno extraordinario convocado por los nacionalistas en el Ayuntamiento de Eskoritza (Guipúzcoa) en el que el PNV, EA e IU han mostrado su solidaridad con la asesina y su familia y han expresado su preocupación por lo que le pueda pasar a esta sanguinaria individua. Hace unos meses, en febrero de este año, el PNV y EA se negaron en Andoain (Guipúzcoa) a promover un homenaje a Joseba Pagazaurtundua, asesinado por los conmilitones de Anboto y de Antza. Los nacionalistas vascos no sólo no quisieron homenajear al asesinado, es que insultaron a su familia. Es decir, que si se insulta a la familia de los asesinados por ETA y se muestra cariño a los asesinos de ETA, la conclusión es evidente: el PNV está más cerca de los criminales que de las víctimas y no puede quejarse luego de que se le hagan estas acusaciones. Deberían tener en cuenta este dato los miembros del batzoki mediático, siempre dispuestos a sacar la cara por este partido tan progresista y tan de izquierdas. Lo cierto es que ETA ha sufrido el golpe más duro de su historia y que esta operación contra la banda terrorista demuestra de forma empírica que el final de la banda vendrá de la mano de la policía. No se agradecerá nunca lo bastante a la Guardia Civil y a la Policía Nacional el impagable servicio que han hecho a la democracia. Conviene subrayarlo, máxime después de que el coro de promotores de ideas brillantes vuelva con la murga del necesario diálogo con los asesinos, el acercamiento y las tomas de temperatura . No es causal que Ibarretxe no haya dicho una palabra sobre el extraordinario golpe policial, que miembros del Gobierno vasco, o nacionalistas catalanes, repitan la martingala del acercamiento a esta fiera mortalmente herida que ya es ETA. Ibarretxe quiere llevarse todos los votos posibles del mundo etarra y no quiere ni pensar en que gracias a la eficacia policial, registrada en gobiernos del PSOE y del PP, se acaba con el delirio sectario con el que tanto le une.