Bush/Kerry, primer asalto

OPINIÓN

A PESAR del monótono desarrollo del debate del pasado jueves entre Bush y Kerry, ya que tanto las preguntas como la forma de plantearse éstas habían sido pactadas previamente, éste ha supuesto un cambio en la percepción del público norteamericano sobre las diferencias entre los dos candidatos. Como consecuencia de ello, las últimas encuestas dan tres puntos de ventaja al aspirante a la Casa Blanca sobre su oponente. Un cambio importante en la marcha del proceso electoral durante el cual Bush aventajaba considerablemente a Kerry que, sin embargo, puede no tener su reflejo en el resultado final. Aún queda mucho camino por recorrer. De momento, podemos señalar que ninguno de ellos destacó por su capacidad dialéctica y su habilidad para convencer y arrastrar a las masas por sus planteamientos políticos, si bien Kerry mostró una seguridad y una amplitud lingüística y argumental que va más allá del gimoteo repetitivo de Bush. Así, por ejemplo, frente a la pueril utilización por parte de Bush de un encuentro con una viuda de un caído en Irak que le reiteraba su apoyo, Kerry expuso su preocupación por la proliferación de las armas nucleares sin control tras el desmembramiento de la U.R.S.S. Ninguno de los dos candidatos hizo tampoco propuestas claras sobre cómo sería su política caso de ocupar el sillón presidencial. Puesto en evidencia, una vez más, lo limitado del registro intelectual de Bush -todos recordamos aquella reveladora entrevista televisiva de hace más de cuatro años en la que ponía cara de póquer al ser preguntado por los nombres de algunos presidentes extranjeros-, no podemos sino admirar la fe de los republicanos en su candidato. Aunque, si tenemos en cuenta que Bush no es más que un títere en manos de su equipo y los lobbies que financian su campaña, no debería extrañarnos la fuerza de los que le respaldan. Sin embargo, lo que sí resulta preocupante es que algo tan evidente para el resto del mundo no lo sea tanto para los estadounidenses, teniendo en cuenta el peso en la escena internacional que todavía tiene su país.