¿Virtudes?

| CARLOS AGULLÓ |

OPINIÓN

ZAPATERO hizo la campaña contraponiendo los tres vicios que achacaba a la era Aznar (soberbia, inflexibilidad y crispación) a las tres virtudes que adornarían su mandato (humildad, tolerancia y distensión). Y para demostrarlo, tras la inesperada victoria inició una ronda de cordialidad institucional. A Fraga, lo recibió en la Moncloa y lo visitó en Raxoi. Sonrisas, intercambio de regalos y la promesa de estudiar la petición para crear una comisión mixta de seguimiento del Plan Galicia. Ya hay respuesta: no. Con el mejor de los talantes y sin acritud, le preguntamos: ¿tanto buen rollito para esto? Será la virtud de no dar.