Paraguay

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

OPINIÓN

LA HISTORIA del Paraguay es épica como pocas. Desde la matanza de cerro Corá, en 1870, donde el mariscal López sucumbió al grito de «muero con la patria», hasta la guerra del Chaco, 1932-35, hubo de luchar por su integridad territorial frente a las pretensiones argentinas, brasileñas y bolivianas. En 1935 se firmaría un protocolo provisional que ponía fin a las hostilidades y, en el verano de 1937, Félix Paiva asumió el poder con el apoyo de los liberales. Reanudó las negociaciones y consiguió que, un año más tarde, se firmase el tratado definitivo de límites. Paiva era hombre generoso y de equidad y así se le recuerda. Este Paiva de ahora, Víctor Daniel, con su efigie oronda de bulímico compulsivo y mirada anona, que ordenó cerrar las puertas del supermercado Ykua Bolaños para que las gentes no se llevasen un cartón de leche o un kilo de cambures, provocando su muerte, no parece pertenecer a aquella estirpe. O mucho han cambiado las cosas.