Aicha

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

OPINIÓN

RINCÓN DEL VIENTO

25 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

NACIÓ Aicha. Se la esperaba para el día veinte o cosa así, que ya se sabe que en esto de venir al mundo los calendarios no son por fortuna exactitudes. Pero ella tenía prisa y se adelantó unos días. Quizá, siendo medio chilena, se apresuró por tomar el relevo en el siglo cumplido del nacimiento de Neruda. Poco sabemos aún de ella como no sean las promesas que afloran a sus dedos largos de pianista, su gesto entre resuelto y dulce, su llanto como pidiendo perdón por molestar. Hemos recibido y saludado a una gallega más. Todo es en ella porvenir. No ha oído hablar del Prestige ni del Plan Galicia y mucho menos de Franco, Pinochet o la guerra de Irak. Quién pudiera librarla de fantasmas opacos del pasado y sentirla como una protagonista más de la Galicia nueva y pujante, dueña de sí, libre de complejos y sumisiones¿ Nerudianamente te saludamos, Aicha, «por años y por viajes y por lunas y soles y tierra y llanto y lluvia y alegría». ¡Bienvenida!