Nos resitúan a España

GERARDO G. MARTÍN

OPINIÓN

CAMBIO de régimen, dicen algunos que aparenta el despliegue de Zapatero y su Gobierno. No deja de resultar un exceso, aunque ciertamente la rotundidad de movimientos de los recién instalados pueda tener ese aire más que el de un simple cambio de ejecutivo. Difícil es determinar qué tiene esto más de impulso de Zapatero o de necesario restañar de heridas. La reconciliación del Gobierno con el país real, saliendo de la guerra de Irak, era urgente, aunque se pudo ralentizar para pasar la decisión por un Consejo del ejecutivo e incluso por el Parlamento...pero el hecho en sí es importante. No lo es menos la aproximación al eje franco-alemán, con lo que España se resitúa de cara a tres frentes importantes: las relaciones con Estados Unidos, la Constitución Europea y el desarrollo de la nueva Europa de los veinticinco. Como significativo es, y cabría reseñar más hechos, que el ministro de Interior haya programado como uno de sus primeros actos el contacto con la asociación de víctimas del terrorismo y el de Administraciones Públicas un contacto con Ibarretxe, jefe de gobierno autonómico que hacía tanto tiempo que no se reunía con el ejecutivo de Madrid que más que el lendakari de Vitoria parece el reyezuelo de un pequeño país asiático a años luz de distancia de España. Pero hasta ahora son los gestos, muy importantes en política, pero no otra cosa que tales. Luego vendrá determinar cuál es nuestra manera de colaborar a la lucha contra el terrorismo internacional sin plegarnos a Estados Unidos, y cómo mantener las relaciones con la primera potencia del mundo sin perder identidad europea, o darle una solución al sistema de votaciones de Europa sin que ello nos haga aparecer como lacayos de los grandes. O, en fin, ver cómo se hace posible mantener una relación correcta y fluida con Euskadi sin aceptar imposiciones extemporáneas... En definitiva, que queda mucho camino por andar, y aunque los gestos iniciales suenen bien, no dejan de ser eso, gestos.