COMO de costumbre. A pesar de no tener a sus correligionarios de HB, a pesar de tenerlo muy complicado para asesinar y poder hacer el correspondiente comunicado-soflama. tuvo suerte y encontró al tonto útil de turno que puso lo necesario para que pudiera haber noticia de ETA en la campaña electoral. Pero la pedrada lanzada por Ternera Jaunak y compañía ha dado en varias cejas¿ La del PNV y su lendakari. Si ustedes leen el comunicado de la banda y repasan los motivos por los que se exonera al pueblo catalán de las ekintzas de los comandos, verán que hace mucho, se dan en el País Vasco de Arzalluz y Setién: Voto independentista. Naciones similares en contencioso con España. Empuje de las fuerzas políticas comprometidas con el derecho de autodeterminación. ¿Qué estará pensando el EBB sobre la discriminación que hacen los chicos de ETA entre el pueblo catalán y el vasco? Porque no quiero pensar, que alguien haya evitado que ETA aplicara la misma generosidad en el País Vasco que con carácter retroactivo, desde el 1 de enero, se aplica en Cataluña. La de Maragall que hace el don Tancredo, pero que tiene contentos a los varones del PSOE. Y que se puede encontrar con una reacción de la sociedad civil catalana, avergonzada por la posición en que les dejan los acontecimientos. La del pobre José Luis Rodríguez Zapatero, que sale de una y se mete en otra peor. ETA es una organización antisistema. Por lo tanto, cuanto peor, mejor para sus intereses. ETA siempre termina por volverse contra quienes le tienden la mano; es más, los que hemos vivido la política vasca, en lo público y en lo discreto, sabemos que si algún día ETA logra una Euskadi nación-Estado, seguirán la lucha, contra el PNV, a quien desprecian por ser de derechas y católico-tradicional. Hasta Telesforo Monzón, que era de los intelectuales de la organización, dijo que el modelo romántico por el que luchaban se parecía a la república socialista de Albania. Han conseguido lo máximo a lo que en el momento actual podían aspirar: ser noticia central en la campaña donde no se presentan, lograr la máxima inestabilidad en una comunidad en la que siempre, desde Tarradellas, hubo seny y estabilidad, incluso para prestársela a los gobiernos centrales. Y, lo más grave, lograr que lo que tanto costó esté apunto de quebrar: el acuerdo de Estado para el problema de Estado, del terrorismo y su doctrina. Al final, tenía razón el lendakari Ibarreche, cuando se refería al entonces parlamentario batasuno Urruticoechea (Ternera) y le llamaba «el general». Claro que para que los generales triunfen en batallas, tiene que haber personajes de opereta como José Luis Carod-Rovira, que va de victoria en victoria, hasta la derrota final.