INVESTIGACIONES realizadas por zoólogos vienen poniendo de manifiesto un fenómeno dramático para la microfauna salvaje: cada año mueren miles de micromamíferos atrapados en botellas de vidrio abandonadas. Resulta paradójico que el vidrio, un referente clásico del reciclado, pueda llegar a tener esa función perversa de trampa mortal. Podríamos preguntarnos cómo una musaraña puede quedar atrapada en una botella de vidrio, pero creo que ahora será más útil analizar por qué llegan nuestras botellas hasta donde viven las musarañas. Las botellas se incorporan al medio natural de estos micromamíferos cuando las abandonamos o vertemos en estas zonas. Si bien el vidrio no es un material contaminante, provoca efectos negativos que van más allá del descrito: produce un impacto paisajístico apreciable, es causa indirecta de incendios forestales y, supone un despilfarro de recursos naturales, puesto que cada botella que se pierde del circuito de reciclado exigirá el doble de peso de arenas naturales para fabricar una nueva botella. Encontramos la mayor concentración de botellas de vidrio en los basureros, especialmente en concellos que aún no han implantado la recogida selectiva de vidrio. Por esto conviene recordar que en Galicia está operativo el sistema integrado de gestión de envases de vidrio, Ecovidrio. Este sistema proporciona contenedores de vidrio y se encarga de su recogida, sin coste de ningún tipo. Para adherirse, un concello sólo tiene que acogerse al convenio marco firmado entre la Xunta de Galicia y Ecovidrio. La recogida selectiva de vidrio es muy sencilla y permite reducir un porcentaje del 10% del peso de la basura y, por tanto, de sus costes de transporte y tratamiento. El punto verde que tienen muchos envases de vidrio significa que los productores, en el momento de ponerlos en el mercado, ya han pagado a Ecovidrio entre 2,93 y 7,8 euros por cada mil envases para hacer frente a los costes de recogida y tratamiento. Este dinero se pierde si no se recuperan los envases. Querría que este conjunto de reflexiones reforzasen en cada uno de nosotros, dentro de nuestro ámbito de responsabilidad pública y privada, el compromiso activo con la mejora de la calidad de vida y con la protección de la naturaleza, en este caso a través del reciclado del vidrio. Para finalizar, me gustaría avanzar el dato de que Galicia se encuentra actualmente a la cabeza en el crecimiento de las tasas de vidrio recuperado. Por ello, desde la Consellería de Medio Ambiente queremos reconocer y agradecer el esfuerzo que muchos ya están realizando, y animar al resto para que todos sigamos avanzando juntos en este proceso permanente de cambio y mejora que nos demanda nuestro empeño por el desarrollo sostenible. Un modelo amplio y generoso en que también puedan encontrar acomodo nuestras pequeñas musarañas.