Políticos a la greña

OPINIÓN

28 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

QUE NUESTROS políticos debatiesen con altura de miras cuestiones relativas a la mejor organización del Estado sería un lujo para la ciudadanía en general. Que lo hiciesen con magnanimidad (que es la mayor sabiduría, como dijo el gran parlamentario británico Edmund Burke hace ya más de dos siglos) sería un privilegio. Y que lo hiciesen sin hipocresía y al margen de sus propios intereses personales y partidistas, y también fuera de un período electoral, colmaría nuestros sueños. Pero no es el caso. La verdad es que está ocurriendo justamente lo contrario, con una extraña y sospechosa coincidencia: Todos se acusan a todos de estar «disgregando» el país. Cada uno a su modo, por supuesto, pero de eso se culpan. Ésta es la acusación nuclear del PP contra el PSOE y contra los nacionalistas, con unas afirmaciones de grueso calibre en las que no hay lugar para medias tintas. Basta con repasar las declaraciones más recientes de Mariano Rajoy, José María Aznar, Eduardo Zaplana o Javier Arenas para no llamarse a engaño. La claridad de su discurso es meridiana. La respuesta del PSOE ha emergido desde un relativo desconcierto inicial (antes de la cumbre de Santillana) hasta formularse cada vez con más claridad y contundencia ante las elecciones catalanas. Según este partido, es el PP, con su desacertada política autonómica, el responsable de todos los problemas territoriales y de todas las divisiones y enfrentamientos a la vista. Las más recientes declaraciones de Rodríguez Zapatero, Maragall y Chaves son suficientemente expresivas en este sentido. Y para que nadie pueda imaginar que alguien va a quedar fuera de este juego de imputaciones, el lendakari, Juan José Ibarretxe, acaba de comparecer con la afirmación rotunda de que su propuesta soberanista «está abierta al debate y la negociación, con todos, desde la primera hasta la última palabra». Lo único que pide es que el PP y el PSOE lo escuchen y que se avengan a discutir su plan. ¿Quiere decir todo esto que nuestros políticos están hablando de lo mismo para fraguar un acuerdo? No. Sólo quiere decir que ha empezado la campaña electoral. ¡Y España con estos pelos!