Ofensiva en Irak

GONZALO PARENTE

OPINIÓN

LAS FUERZAS norteamericanas destacadas en Irak han comenzado la operación Ciclón Ivi con fuertes bombardeos para destruir objetivos militares en la zona de Tikrit y Kirkuk. Está claro que ya disponen de la información suficiente para atacar al enemigo oculto y han decidido pasar a la ofensiva para ganar la iniciativa a la resistencia. Además, están efectuando operaciones en Usayaba para cerrar la frontera siria. Se pretende así alcanzar el objetivo táctico de destruir los núcleos de resistencia y el estratégico de demostrar a propios y extraños que son capaces de desatar nuevas operaciones bélicas si continúa el hostigamiento. Por otro lado, también se ha iniciado una ofensiva política. El presidente del Consejo de Irak ha viajado a Teherán, donde ha sido recibido como un amigo al que van a ayudar. Irán va a refinar y vender el crudo iraquí, y a la vez, también va a proporcionar apoyo militar para luchar contra «los asesinos indiscriminados», tal como los llamó el propio presidente Jatami, que se comprometió a bloquear la frontera para que no pasen los fedayines. La próxima visita está prevista a Turquía para suavizar las relaciones, a cuyo Gobierno negaron la entrada de sus soldados en Irak, para reforzar a los norteamericanos. Van a pedir que en vez de soldados les envíen hombres de negocios y financieros para impulsar la economía destruida. Finalmente, han retrasado el viaje a Damasco en espera de que las autoridades sirias dejen de mirar para otro lado mientras que los fedayines utilizan su frontera para hostigar a los norteamericanos. Se comprueba así como el cambio de estrategia, tras la visita de Paul Bremer a Washington, ha significado el inicio de una verdadera contraofensiva en los frentes militar, político y económico. Veremos el resultado que da.