Exámenes extraordinarios

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

14 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LO MÁS importante de la nueva Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) es, sin duda, la eliminación de la promoción automática, una aberración educativa de principio impropio. Pero no es menos importante la recuperación de los exámenes extraordinarios, sobre todo si al final se deciden a implantarlos en septiembre y no caen en la tentación de anticiparlos a julio, por la presión social de los padres, deseosos de pasar un verano sin preocupaciones escolares. La madre de una alumna a la que he suspendido en cuarto de la ESO me preguntaba por septiembre. Septiembre no existe. Los socialistas de la LOGSE se han cargado los exámenes extraordinarios y han establecido los suspensos de por vida, sin posibilidad alguna de recuperar lo no aprendido. Deseamos que la LOCE del PP restaure la oportunidad de que los alumnos puedan demostrar en septiembre que han superado sus carencias y comenzar el nuevo curso con los conocimientos adecuados para rendir lo mismo que sus compañeros.