PACO SÁNCHEZ | O |
05 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.SE ESTÁ instalando la bronca como herramienta de desgaste político. Gran error, porque la gente no está por el enfrentamiento sino por la convivencia. No es que la sociedad se haya despolitizado, que no. Se ha vuelto más madura y moderada: dos adjetivos que suelen ir juntos. Esto explica el éxito de quienes pescan votos en las fronteras: es decir, el éxito de los Bono, Gallardón o Vázquez. Los tres reciben acusaciones constantes, sobre todo Gallardón y Vázquez, de no someterse totalmente al yugo de sus partidos. Hacen bien, por lo menos en eso, y su trayectoria en la política profesional les avala con mayorías sucesivas. Quizá se les llame oportunistas. Pero lo cierto es que la oportunidad está justamente ahí: en buscar el terreno de la coincidencia para construir sobre él, a favor de todos y en contra de nadie, un edificio que albergue, sin temores, las discrepancias. Una cultura alcanza su madurez justo entonces: cuando es capaz de dialogar con otras formas de pensamiento, sin gritos ni estridencias, con argumentos razonables, sin miedo a ser convencida. Quizá esto faltó en la semana política que termina. Y en la anterior. Sobraron, sin embargo, insultos, broncas y chapuzas.