¿Posguerra o más guerra?

OPINIÓN

29 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

DESDE QUE George Bush ha dado por concluida la guerra de Irak, hace ya dos meses, se han registrado más de cincuenta muertos en las filas de los aliados, casi la mitad de los registrados en la etapa bélica por fuego enemigo. Son cifras que, sumadas a los sabotajes, emboscadas y otras manifestaciones de resistencia, justifican el título de este artículo. ¿Estamos en la feliz posguerra que imaginaba el Pentágono, con los iraquíes agradecidos por verse liberados de la feroz tiranía de Sadam Husein, o vivimos la continuación de una guerra reconvertida en un generalizado y creciente rechazo popular frente a las fuerzas de ocupación? De momento, ni una cosa ni otra. No estamos ante unos iraquíes en permanente aclamación del liberador anglosajón ni ante un pueblo en fase de insurrección general. Pero no convendría esperar mucho sin hacer nada para saber de qué lado se decanta la cuestión con el paso del tiempo. Lo que hay ahora no es la normalidad que pueden desear los iraquíes, y tampoco es la etapa de progresiva estabilización que prometieron los americanos. El descontento de la población es real y su deseo de que los ocupantes se vayan, también. Y esto sólo se puede contrarrestar con el impulso de unas instituciones políticas propias, que respeten la opinión del pueblo y que se desarrollen en un proceso de credibilidad, de colaboración y de confianza. Algo nada fácil de conseguir. La cuestión nos atañe de cerca si pensamos en los 1.300 soldados españoles que se desplegarán en Irak en agosto, integrados con otros 1.200 iberoamericanos. España debe saber si se incorpora a una posguerra pacífica, con un margen obvio para algún sobresalto, o si se va a meter de hoz y coz en una situación de progresiva rebelión popular, con actuaciones guerrilleras siempre difíciles de prever o controlar. El propio Blair está pensando en aumentar el contingente británico en Irak, ante el aumento de los incidentes armados. Aunque nadie habla de Vietnam (EE. UU. no va a consentir que Irak lo sea), hasta el menos informado sabe que un continuado envío de tropas sería un mal síntoma. El peor. Como lo fue entonces. Un síntoma de más guerra.