Sacar esto adelante

| PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS |

OPINIÓN

24 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

DICE nuestra Constitución que el Rey de España es un símbolo de unidad y de permanencia y que arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones del país. Los textos constitucionales contienen a veces expresiones felices que atraen por su ritmo y cadencia. Éstas que transcribo son palabras que suenan a música fácil y que sin embargo encierran un designio bien difícil. Cuando el sol político está bajo y hacen parecida sombra enanos y gigantes, cuando la gente duda o se desconcierta o se enoja por lo que pasa, o las piezas democráticas se desengranan... es el momento de la presencia moderadora capaz de devolver la confianza. Y también cuando a alguien las cosas le van mal en el damero caprichoso del Estado o, como a Galicia, el destino le inocula una marea de negrura y de escepticismo. No es papel sencillo éste de templar e ilusionar en situaciones así. Pero es lo exigible constitucionalmente. Los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, acaban de escribir una página más de presencia política reconfortante en la fábula real de la Galicia desdichada y sin suerte. No hay que tener carné de monárquico para celebrarlo. Apelan con razón a no cerrarse en partidismos para superar un gran problema que los Gobiernos niegan o minoran. Saber estar cerca y no ofender nunca a quien no se debe ofender, ¡qué gran secreto! «Hay que sacar esto adelante», es la frase de cualquier padre de familia en trances complicados. Es cercanía y naturalidad, que es un lenguaje que todos podemos sentir y traducir. Que nos dignifica y desconoce la odiosa soledad.