DE LA GRANDEZA a la miseria en 24 horas. Ese es el espectáculo de Rodríguez Zapatero. Tuvo toda la grandeza cuando cedió gratuitamente al PP la Diputación de Álava. Mordió el polvo de la miseria ayer, cuando dos de los suyos le entregaron la Asamblea de Madrid al mismo Partido Popular. Y lo peor: ese mismo PP, que no supo tener unas palabras de gratitud para él, ayer se cebó en su tragedia política y personal. Si Zapatero supiese pagar con la misma moneda, ahora corregiría y entregaría Álava a los nacionalistas vascos. Pero, ¿qué ha pasado en Madrid? Un episodio de alta traición. No hay otra forma de calificar la actitud de dos diputados que entregan el poder a su adversario. Esos dos personajes han entrado por derecho en la historia de la indignidad. Ocultan sus intereses tras una invocación grandilocuente, pero ridícula, del pensamiento de los electores. Si representaran a alguien más que a ellos mismos, no estarían solos en su vergonzante fuga. Y, si tuvieran la nobleza que dicen (no poder respaldar en conciencia el pacto con IU), lo hubieran dicho en los órganos del partido. He aquí cómo dos personas pueden decidir una mayoría y cambiar los acuerdos de dos fuerzas políticas. Su acción es de tales consecuencias que deja herida de muerte la coalición PSOE-IU en Madrid. Le sirve al adversario (PP) para abrir la campaña de las generales, con un ataque insólito a la capacidad de Zapatero para aglutinar una mayoría. Y, como remate, desmoraliza a la izquierda, que ve desbaratado su proyecto por la ambición de dos personas. ¿Se puede hacer más daño? No. Por eso no encuentro nobleza en ellos. Pienso que sólo pueden hacer algo así porque han fracasado en su aspiración personal de poder, lo que sitúa su gesto en el terreno de la venganza. No cito la palabra «venta», venta de votos, porque no lo puedo demostrar, aunque beneficien tanto al PP. Si existiese algo más -por ejemplo, una pelea interna entre renovadores y guerristas, ¡otra vez!-, entonces es que acabamos de estrenar una crisis socialista que sólo merece un nombre: cisma.