Fin de ciclo

| ANXO GUERREIRO |

OPINIÓN

26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

COMO SUELE suceder en las democracias consolidadas, y la nuestra lo es, no se ha producido un vuelco espectacular el 23 de mayo. Pero no hay duda de que el resultado de ayer representa un punto de inflexión y apunta un cambio de tendencia en la política gallega y española. La izquierda, por primera vez en la historia de la democracia, saca más votos en Galicia que el Partido Popular, que sufre aquí un retroceso mayor que en el resto de España (casi cinco puntos), abriéndose la posibilidad real de una alternativa de gobierno en las próximas elecciones autonómicas, con un PsdeG en mejores condiciones que nunca para liderarla y encabezarla. En efecto, el espectacular resultado socialista en la ciudad de Lugo y el éxito de la apuesta personal de Touriño en Vigo, donde el PSOE recupera la alcaldía de la mano de Ventura Pérez Mariño, afianzan la hegemonía socialista en el campo de la izquierda y refuerzan el papel de Touriño en su partido, sobre todo tras el importante retroceso de Paco Vázquez en La Coruña, que pierde el papel de referencia del municipalismo socialista a favor de López Orozco. A todo ello hay que añadir los resultados del BNG, que pierde las alcaldías de Vigo y Ferrol y sale malparado de estas elecciones. Ha sido el gran damnificado de los gobiernos de coalición, tanto en las ciudades donde detentaba la alcaldía, como en las que lo hacía el partido socialista. Seguramente este resultado influirá en el proceso sucesorio pendiente en la organización frentista y provocará la reconsideración de la estrategia política que el Bloque había desarrollado hasta ahora. En el conjunto de España, los ciudadanos no han avalado la gestión del Gobierno, ni han respaldado el estilo autoritario y excluyente del presidente Aznar. Por primera vez en los últimos diez años, el PSOE gana unas elecciones en el conjunto del país y amplía significativamente sus espacios de poder -Comunidad de Madrid, Zaragoza, Diputación de A Coruña, Vigo, etcétera_ en detrimento del Partido Popular. Especial relevancia tiene el resultado electoral en el País Vasco, donde, pese a la importante subida del PNV, el resultado de Vitoria frena las aspiraciones soberanistas de Ibarretxe, al mismo tiempo que la pérdida de apoyos del PP y la subida del PSOE parecen indicar un grave desgaste de la política de confrontación irreconciliable practicada por Mayor Oreja y el PP. Todo indica que estamos al final de un ciclo político y que ha comenzado el proceso de cambio.