Decálogo para una campaña electoral

| JORGE DEL CORRAL |

OPINIÓN

24 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

HOY, depositando el voto en las urnas, los electores ponen fin a la primera parte de la campaña electoral más larga vivida en España en los últimos años y más ajena también a los temas municipales y autonómicos que se ventilan. En este sentido, los discursos de los candidatos se han alejado del decálogo de campaña que ha elaborado Mariano Rajoy y que no me resisto a transcribir y reclamar para él derechos de autor. A juicio del vicepresidente primero del Gobierno, una campaña electoral debe tener en cuenta los siguientes diez puntos: 1.- Las elecciones no se ganan o se pierden en una campaña electoral. 2.- Las elecciones son un acto de confianza a lo largo del tiempo y se ganan con hechos, no con discursos. 3.- Las elecciones las gana o las pierde el que está en el poder. 4.- Las campañas son necesarias cuando los resultados previstos son muy ajustados, y también para reafirmar posiciones y resolver dudas de los ciudadanos sobre la confianza en los candidatos. 5.- En las campañas hay que transmitir la idea de que el voto va a ser útil para algo. 6.- Si el candidato está ya en el gobierno debe hacer balance de lo hecho, propuestas relacionadas con lo ya hecho y propuestas en las que crea tener mejor capacidad que otro candidato. Si no se siente fuerte debe hacer dura crítica de la oposición. 7.- Si el candidato está en la oposición, además de balances y propuestas debe hacer siempre crítica al gobierno. «Hacer oposición es más difícil que gobernar». 8.- Los candidatos deben elegir el campo de juego : de qué quieren hablar y de qué prefieren no hablar. 9.- Los medios de difusión más importantes para las campañas son actualmente la televisión, la radio y la prensa, por este orden. La publicidad exterior y los mítines tienen ya poca importancia. 10.-Fuera de campaña, los medios de comunicación deben separar información y opinión. En campaña, la tendencia de los medios resulta poco significativa: la clave está en la relevancia que se dé a la información. Si Rajoy dixit tiene razón, lo veremos esta noche. De cualquier forma, todos los partidos han seguido, con pocas variaciones, este decálogo que explica también por qué los políticos no quieren arreglar la televisión pública en España. Aunque no se explica por qué a pesar del décimo mandamiento continúan empapelando las ciudades de vallas y carteles, y regando las calles de pasquines. Se ve que les sobra el dinero.