El 17 de marzo

ENRIQUE CURIEL

OPINIÓN

08 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LA REUNIÓN del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas avanzaba de acuerdo con las previsiones anunciadas hasta que se produjo la brillante y sólida intervención de Jack Straw, ministro de Exteriores del Reino Unido. Resultó eficaz, atacó con talante diplomático a Dominique de Villepin, ministro de Exteriores francés, y supo defender con convicción la posición del tridente completado por EE.?UU. y España. Los rumores que pronosticaban una iniciativa de Londres para negociar un nuevo plazo y ampliar el mandato de los inspectores, no se confirmaron. Por el contrario, el anuncio de que los tres países establecen la fecha del 17 de marzo como plazo límite para que se produzca el desarme de Sadam, significa un giro evidente en el desarrollo de la crisis y el triunfo de los haldonces del Pentágono que venían manteniendo en los últimos días una fuerte polémica con Colin Powell al culparle del embrollo en el que se encuentra el Gobierno estadounidense atrapado por la diplomacia del Consejo de Seguridad. El grupo liderado por Dick Cheney siempre se opuso a la idea de someter el ataque a Irak al visto bueno de las Naciones Unidas y atribuían a la Secretaría de Estado el callejón sin salida en el que se encuentra George W. Bush, atrapado entre las urgencias del calendario militar y los deseos de contar con la cobertura jurídica y política de las Naciones Unidas. Bush pretendía ayudar a sus aliados europeos -Aznar y Blair- cuyas opiniones públicas se resisten a apoyar cualquier hipótesis bélica, y, especialmente, la que se refiere al «uso de la fuerza» al margen de las Naciones Unidas. Pero no contaba con la firme resistencia de la vieja Europa . El anuncio del posible veto efectuado el miércoles por Francia, Alemania y Rusia, colmó la paciencia de los halcones y explica el contenido de la conferencia de prensa de Bush confirmando que se votaría la resolución en el Consejo para que cada país se vea obligado a pronunciarse, y, que, en cualquier caso, EE.?UU. atacaría en nombre del derecho de defensa al sentirse agredido por Sadam el 11-S. El martes próximo se votará la resolución, y, ocurra lo que ocurra, la agresión podrá comenzar en cualquier momento. La posición de España y de Aznar, si la decisión se adopta al margen de la ONU, será insostenible.