El escándalo «Egunkaria»

A. DE LA VEGA

OPINIÓN

DECÍA Castelar que el mundo se rige por ideas: cuando las conciencias se transforman también lo hacen las sociedades. Por ello, cualquier limitación de la libertad de expresión debe considerarse con sumo cuidado y someterse, en todo caso, a la autoridad judicial y no gubernativa. El caso del periódico editado en vascuence Euskaldunon Egunkaria , atendiendo a la valoración del juez, no estaríamos ante un mero episodio de represión de libertad de expresión de ideas por disparatadas que parezcan, sino ante la posible comisión de actividades presuntamente delictivas dentro del conglomerado de lealtades mafiosas e intereses del entorno etarra, en la misma línea que en el narcotráfico resulta difícil deslindar las actividades delictivas de las legales que le sirven de cobertura y tapadera. Quien pretenda favorecer la causa de la libertad en el país vasco, que en este momento histórico es indistinguible de la de la constitución y la de España, no tendría más que publicar a cinco columnas los disparates a los que lleva el fanatismo nacionalista.