LA PRESIÓN de los líquidos está relacionada con su altura o profundidad. Cada 10 m de altura de agua equivalen, aproximadamente, a una atmósfera de presión. Es decir, si buceamos hasta 10 m, soportamos una presión doble que en la superficie. Por lo tanto, a 3.500 m de profundidad, en donde se encuentran los retos del petrolero Prestige , la presión debida a la columna de agua es de unas 350 atmósferas. En todos los materiales abiertos (una chapa de acero), como la presión es la misma en todas las direcciones, se compensan sus efectos y no sufren apenas alteraciones. En el caso de recipientes herméticos, con espacios que contengan gases (aire, vapores de fuel), como la presión exterior es muchísimo mayor (350 atm) que la interior, se produce un aplastamiento que, con toda probabilidad, origina su rotura y la consiguiente salida del fuel. Como éste no es miscible con el agua y tiene una densidad menor que ella, acaba subiendo a la superficie, como hemos visto en las imágenes del batiscafo.