«Gibraltar orders»

CARLOS FERNÁNDEZ

OPINIÓN

ES NORMA en el transporte marítimo que cuando un buque sale con una carga sin saberse todavía el puerto de descarga se le coloque en la casilla de la documentación donde se indica el destino un punto equidistante de otros muchos posibles. Por ejemplo, a los petroleros que van a cargar al Pérsico se les señala Bahrein orders , sin que signifique que vayan a este lugar, en el centro del Golfo, y, cuando ya están en el estrecho de Ormuz, o antes, se les da el puerto definitivo de carga (Kharg, Kuwait, Ras Tanura). Lo mismo ocurre con los petroleros que cargan en el Báltico u otras terminales próximas y se dirigen al sur, o los que salen de Venezuela rumbo al Mediterráneo, que parten rumbo a Gibraltar ( Gibraltar orders ), y antes de llegar al Estrecho se les indica el puerto de descarga, que en el caso del Prestige era Singapur (vía Suez). También puede ocurrir que el puerto que aparece como destino no sea tal sino el primero en el que va a tocar el buque ( next port ), pero para hacer combustible para su uso. Por eso tiene razón el embajador inglés en Madrid cuando insiste en que el Prestige no iba a Gibraltar y que la única vez que estuvo allí fue el 13 de junio, pero no para descargar sino para tomar combustible para su consumo, lógico por otra parte, pues Gibraltar, como Ceuta o Canarias, son puertos francos y cuesta más barato. Si el vicepresidente Rajoy o el ministro Cascos hubiesen preguntado a uno de los miles de oficiales de la Marina Mercante que hay en España y que hayan hecho este tipo de rutas se lo hubiesen aclarado enseguida.