De rodillas

AURORA SUÁREZ

OPINIÓN

CHICA DE veinte años conoce chico. En tres meses deciden casarse. En un año se casan. ¡Cualquiera diría que a Anita Aznar, con sus veinte primaveras, se le fuera a pasar el arroz! No es nada habitual en la España que corre, que una niña bien de esa edad, con los estudios en curso, con su mamá y su papá, y con la necesidad de experimentar propia de sus años, tenga tanta prisa por contraer. Pero es que su padre abandonará la presidencia del Gobierno en dos años, y mi mente calenturienta entiende que de ahí vienen las prisas. Supongo que Ana Botella no ha podido resistir la tentación de casar a su niña con la presencia de los Reyes de España. Porque claro, en qué hora habrían asistido los Reyes si no a la boda de la hija de un funcionario de Hacienda... La boda se celebró en El Escorial, donde descansa eternamente la realeza, y donde no se casaron ni las Infantas. Con decirles que los efectivos municipales fregaron de rodillas la acera de la discoteca donde se celebró la despedida...