La economista neofeminista Jennifer Roback, de la Fundación Hoover, está causando furor mediático en California (y hace poco también en Barcelona) con su reivindicación de la maternidad por encima del trabajo y su paradójico y desconcertante llamamiento: «Mujeres, rendíos y sed madres ante todo». En unas declaraciones a La Vanguardia , Roback explicó que ella es madre de dos niños (uno rumano adoptado) y asegura que les dedica su mejor tiempo porque no pueden tener una madre mejor que ella. Y añade: «Rendirse no es perder, es aceptar que la biología te ha hecho madre y que eso es lo primero y más maravilloso que puedes ser». Se equivocan, pues, las feministas que esperan que la mujer sea profesional y madre: «lo biológicamente responsable es ser madre cuando toque y luego viene todo lo demás». ¿Es una neoconservadora con garra que sólo actualiza viejos conceptos? Es posible, pero no está dispuesta a callar ni a compartir su papel con el hombre, convencida de que la mujer ha sido elegida para perpetuar la vida. El resto, dice, es ignorar la biología y degradar la relación de pareja con la competencia profesional. ¡Nada menos! redac@lavoz.es