EXCURSIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

Qué buenos son los hermanos Maristas que nos llevan de excursión. Lo cantábamos en el autocar. Los peores nos sentábamos detrás. Sólo que esas excursiones las pagaban nuestros padres. Mientras que las excursiones en la Diputación de Pontevedra las pagamos todos, todos a una como un solo hombre. Los diputados provinciales que se han llevado a sus mujeres a conocer las instituciones europeas con fondos públicos son unos fenómenos, auténticos héroes. Tiene toda la razón Blanco Valdés al criticarlos. Hay que tener mucho morro y poca ética para decirle a tu mujer: «Te invito a conocer París, cariño». Así cualquiera. Los detalles son tan absurdos que sobran. Los contó muy bien nuestro corresponsal, Domingos Sampedro. Se alojaron en París, conocieron el funcionamiento de importantes instituciones comunitarias como la torre Eiffel, un crucero por el Sena o los cabarets. ¿Qué tipo de subvención le van a pedir los diputados a la torre Eiffel, al Sena o un cabaret? La historia se quedó en crónica simpática de Sampedro. Pero podía haber sido un titular de este calibre: «Diputados provinciales viajan con sus mujeres a París gracias a fondos públicos». Una bomba, ¿no?