GRACIAS, LE PEN

OPINIÓN

03 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos cuestiones previas. Un profundo agradecimiento a Jean Marie Le Pen. Y el convencimiento de que es un triunfador. Porque el fascista Le Pen ya ha ganado. Su sola presencia en la segunda vuelta de las elecciones francesas, le otorga la etiqueta de vencedor. Nos ha ganado a todos. Porque nos ha aterrorizado. Nos ha metido el pánico en el cuerpo. Puesto los pelos de punta. Y eso, para él y los suyos, es una victoria. Y, pese a todo, a Le Pen y a los suyos hay que estarles profundamente agradecidos. Nos han hecho un favor impagable. El de obligarnos a reflexionar sobre el avance de la ultraderecha en Europa. Su apoyo popular, pese a un mensaje xenófobo y fascista, ha servido, para aterrarnos y para analizar qué es lo que estamos haciendo mal para que los racistas, xenófobos, nazis y fascistas, alcancen mayores cotas de representatividad. Porque estábamos pasivos, aletargados. Y hay que reaccionar. Quizás los franceses han hecho caso a su paisano Albert Guinon que decía que cuando no se elige al más animal de todos, parece que no es una democracia. Pero, aunque así sea, lo de Le Pen y su Front National no puede considerarse ni una anécdota, ni un hecho aislado. Es un nuevo aviso. Haider, Fini, Bossi, Berlusconi, Zhirinovsky, Dewinter, Kjaersgaard y Fortuym, ocupan ya posiciones destacadas en los países más avanzados de Europa. Y esto hay que pararlo. Nunca tanto escribimos ni debatimos de fascismo, como en los últimos días. Nunca tanto nos estremecimos asistiendo a los paseos triunfales de un descerebrado. Nunca tanto recordamos etapas ya superadas. Nunca tanto, como ahora, repasamos las páginas más negras de la historia. Y eso es de agradecer. Hasta aquí hemos llegado. Y ni un paso más. Prefiero los sistemas democráticos corrompidos, el desempleo, los ilegales, la inseguridad, la delincuencia y hasta un tifón, que a estos hijos de su chingada madre, que dirían los mejicanos.