MILLONES DE «ALDEAS GLOBALES»

La Voz

OPINIÓN

ARTURO LEZCANO

17 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

J.L. Gil Vázquez, de Vigo, razona con cierta nostalgia a propósito de los usos de la prensa de Galicia hace 25 o 30 años, si los comparamos con los actuales. «...Cuando aún no existía -evoca- autonomía propia, cuando no había un sentimiento reconocido de identidad galaica tan fuerte y las distancias entre Vigo y Coruña eran mayores, los diversos periódicos gallegos editaban, por ejemplo, la cartelera cinematográfica completa de las principales ciudades gallegas o en la información de deportes, al ser una edición única para todo el territorio, se dedicaba la misma atención a Celta y Deportivo, así como al resto de equipos tanto de balompié, baloncesto, balonmano, ''hockey''...». Gil concluye, sorprendido, que «...ahora, en este mundo globalizado...resulta que un ferrolano en Vigo, si quiere leer la información de un partido del Racing en las ediciones locales (y localistas), se encontrará con una escueta y raquítica nota con la alineación y el resultado y poco más. Lo mismo le ocurrirá a un vigués en A Coruña...». El caso de La Voz Nosotros no podemos contestar en nombre de otros medios, pero en el caso de La Voz está claro que se ha consolidado y ensanchado como diario de difusión en toda Galicia, por cuyo motivo la edición única sería inimaginable. A título de ejemplo, considérese el número de salas de exhibición cinematográfica en los 60 y en la actualidad, no digamos los actos de tipo cultural, exposiciones variadas, espectáculos en general. Antes bien la experiencia demostró que cada provincia, cada ciudad, cada comarca exigían más y más informaciones exclusivamente dedicadas a cada una de ellas. La propuesta equitativa de Gil se traduciría en un espacio insuficiente para todos. El remitente opina también que «...uno está perdido si no dispone de la Internet, al tiempo que en cierto modo estamos creando una Galicia más localista y aldeana, en contra de los vientos que soplan...» Eco global Personalmente nos da la impresión de que los vientos vuelven a soplar en dirección opuesta, a despecho de los profetas positivos del universalismo gregario. Más que la aparición de una aldea global, lo que ha sucedido es que cualquier aldea tiene la voluntad y ya va teniendo los medios a su alcance para expandir un eco global de lo propio.