BENIGNO PRADO DE SOL A SOL
11 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Los sofismas no funcionan nunca a la postre, aunque puedan servir fugazmente. Entre el mandato imperativo y la carta blanca por cuatro años hay posiciones intermedias, justo las que adoptan los políticos de casta. Por eso sorprende más la reacción del presidente de la Xunta ante el rechazo de la LOU. Las leyes no se hacen en las calles, pero cuando la calle clama es porque no se ha sondeado, si no consultado, el sentir de aquellos a quienes va a afectar la reforma legislativa. La contestación a la Ley de Ordenación Universitaria no es un caso insólito, sino habitual cuando no indefectible. Claro es que la llamada endogamia en el seno de la Universidad existe y no tiene defensa, pero la tentativa de desbaratar la autonomía del alma mater suscita muy fundadas sospechas de poder delegado por el poder. La trágala acaba atragantándoseles a las mayorías absolutas y luego, al llegar la alternancia, vienen los lamentos de que si los de enfrente van a poner la casa patas arriba. En cuanto a «hacer las cosas por huevos», ¿quién le echa menos en un país donde todos se ufanan de tener «los huevos más grandes del mundo»?.