HEROÍSMO ANÓNIMO

La Voz

OPINIÓN

ALFONSO DE LA VEGA

07 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Escribía León Felipe, el boticario poeta republicano, que «no sabiendo los oficios los haremos con respeto». Recordado sea en homenaje al héroe anónimo que él solito en un acto de serena valentía que produce emocionada admiración, ha permitido detener al llamado comando Madrid. Mal llamado, porque Madrid, en momentos terribles, fue una ciudad heróica, abanderada de la libertad y de la legalidad constitucional, defendida del acoso del ejército sublevado y de las bombas de los nazis por mucha gente, entre ella la columna de obreros anónimos, anarcosindicalistas catalanes y aragoneses, que impidieron su caída en noviembre de 1936. Cobardes y miserables Madrid, en efecto, no merece que su nombre sea manchado por los cobardes y miserables etarras que, refugiados en las cloacas del nacionalismo vasco, tratan inútilmente de impedir que viva en libertad. No conocemos al héroe anónimo autor de la proeza que glosamos pero si tengo el honor de que lea estas líneas, desde aquí le envío mi felicitación y el testimonio de agradecimiento en mi nombre y en el de todos los españoles de bien. En verdad puede sentirse orgulloso, ha conseguido lo que no han podido miles de agentes del orden en muchos años. Esto sí que es patriotismo constitucional. Extraño tribunal Confiemos ahora que ningún extraño tribunal, como en el reciente caso del violador detenido por un ciudadano que luego resultó condenado, considere la hazaña como intrusismo profesional y termine metiendo a nuestro héroe en la cárcel y a los terroristas, pobrecitos gudaris de mierda, los suelten por haber sido violado su constitucional derecho a no ser detenidos de modo tan ridículo.