OBITUARIO/ VAN RENSSELAER POTTER (1911-2001)
26 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Van Rensselaer Potter falleció el día 6, a la edad de 90 años. Profesor e investigador de Oncología en la Universidad de Wisconsin, su nombre pasará a la historia por haber sido el creador de la bioética. En 1970 publicaba en una prestigiosa revista médica un artículo titulado Bioética, la ciencia de la supervivencia, en el que utilizaba por primera vez el nuevo término; al año siguiente veía la luz Bioética, un puente hacia el futuro, primer libro sobre esta materia. Utiliza la palabra puente porque entendía la bioética como una nueva disciplina que forjaría una unión entre la ciencia y las humanidades. Los puentes son importantes porque sirven a la comunicación entre las personas y son motores del desarrollo material y espiritual de los pueblos. Su intuición era que la supervivencia de la humanidad en una civilización decente y sustentable requería del desarrollo de un sistema ético universal, basado en razonamientos científicos -en especial de las ciencias biomédicas-, porque el simple conocimiento tecnológico no produce ni la mejora ni la felicidad del ser humano. Ya en el ocaso de su vida, escribió: «Cada vez somos más conscientes del dilema formulado por el aumento exponencial en el conocimiento sin un aumento de la sabiduría necesaria para manejarlo. Les pido que piensen en la Bioética como una nueva ética científica que combina la humildad, la responsabilidad y la competencia, que es interdisciplinar e intercultural, y que intensifica el sentido común de la humanidad». Su muerte ha pasado desapercibida ante los dramáticos acontecimientos de estos días. Estos mismos sucesos hacen más actuales sus ideas: no hay supervivencia sin una ética mundial, no hay paz mundial sin paz religiosa y no hay paz religiosa sin diálogo entre religiones. La bioética es un puente hacia el entendimiento entre los agentes sociales y las múltiples tradiciones morales y religiosas presentes en el mundo. Por esta razón, necesitamos ciudadanos, políticos y científicos no sólo con mayor caudal de conocimientos cuantitativo-estadísticos sino con mayor profundidad histórica, ética y religiosa.