RINCÓN ABIERTO / Manuel-Luis Casalderrey
16 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.He estado diez días sin periódico, radio y televisión. Me he dado un atracón de once Voces en un solo día. Me entero del lanzamiento de una nave para buscar pruebas del Big Bang (la Cosmología es cada vez más empírica y menos especulativa) y que se han avivado los rescoldos del mal de las vacas locas. También del problema del benzopireno (hidrocarburo formado por cinco anillos bencénicos condensados) en el aceite de orujo de oliva. La comprobación de que se hayan alcanzado determinados niveles de benzopireno es culpa de la Química, y en particular de la tecnología de análisis químico, que es capaz de detectar partes por billón (en realidad son partes por mil millones, diez elevado a menos nueve): una millonésima de gramo de benzopireno en un kilogramo de aceite. Para que no se pierdan. El aceite de oliva virgen se obtiene por procedimientos físicos: molturación (molienda) y prensado de la aceituna: el mejor es el virgen extra (acidez inferior a un grado); hay también virgen fino y virgen corriente. El puro de oliva o aceite de oliva (el de mayor consumo) es mezcla de aceite de oliva virgen (entre un 20% y un 30% para el de 0,4º y un 50% para el de 1º) y de aceite de oliva refinado (sometido a procesos de purificación y ajuste de acidez). Aceite de orujo de oliva (el de la polémica), el de peor calidad de la familia oliva, se obtiene a partir del residuo de huesos y pieles de aceituna (orujo) del que se extrae, con disolventes, el aceite que aún contiene.