BLOQUEO GENERAL

La Voz

OPINIÓN

MANUEL ALCÁNTARA AL DÍA

16 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Seguimos jugando con las cosas de comer. Cuando las vacas locas acaban de abandonar el diván del psiquiatra, una vez recobrada su salud mental, aparece un foco deslumbrador de fiebre porcina. Rebelión en la granja. Varios países, los más alarmistas, han prohibido ya la importación de los productos del cerdo. Siempre existió un cierto recelo ante los embutidos. «Carne en calceta, para quien la meta», se decía. Se suponía que lo que se echaba dentro no iba a ser la parte más afortunada del noble guarrito. De lo que nadie podía desconfiar era del jamón, que según algunos es el mejor amigo del hombre, que no el perro. Ahora puede convertirse en un proscrito. Las comunidades españolas ordenan la inmovilización de las cabezas de ganado porcino. La medida levanta dolor de cabeza a los ganaderos. Lo que puede ser ruina para algunos va a ser una fuente de ahorro para otros. Hay que tener en cuenta que a más de la mitad de los españoles no le salen las cuentas y llegan con dificultad a fin de mes. O les falta dinero o le sobran días. Y es que tenemos el hábito de comer varias veces diariamente. Eso no hay presupuesto que lo resista.