UNA VIDA DEDICADA AL ARTE

La Voz

OPINIÓN

OBITUARIO MANUEL MAMPASO (1924-2001)

07 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El pintor coruñés Manuel Mampaso, uno de los pioneros de la vanguardia de los años cincuenta y realizador de una gran labor como escenógrafo y figurinista, falleció ayer en Madrid a los 77 años tras una corta enfermedad. Perteneciente a las primeras promociones de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en la década de los cuarenta, Mampaso ha sido un artista totalmente independiente, siempre cerca de las nuevas corrientes. Fue uno de los pioneros de la vanguardia de los años cincuenta, sobre todo en lo referente a la abstracción y el uso de la materia, como lo mostró en la I Bienal Hispanoamericana de 1951. Después de su etapa abstracta, aprovecha esta experiencia para sus posteriores trabajos, tanto de caballetes como en murales y coreografías o retratos. Ha pasado por el teatro, el cine, las grandes bienales, como la de Venecia de 1956, Milán, Buenos Aires o Bruselas. En 1964 fue director artístico del Pabellón Español de la Feria Mundial de Nueva York, que le supuso un choque importante entre el mundo comercial y el del arte. Después decide abandonar temporalmente la pintura para dedicarse a otras actividades, como la decoración teatral o cinematográfica. Muestra de este trabajo son los bocetos de la versión operística de Bodas de sangre, estrenada en el teatro Colón de Buenos Aires en 1965. Otros montajes escénicos suyos son El rinoceronte, El Tío Vania, La celestina, El concierto de San Ovidio, Así es si así os parece, Los bajos fondos, Misericordia o Medea. En 1960 ofrece una amplia muestra de su trabajo en el Círculo de Bellas Artes, lo que supone su consagración definitiva como artista. Asimismo, consigue un contrato con el arquitecto italiano Cadario, quien se encarga de su exposiciones en Europa, después de presentarlo en Milán. Tras el paréntesis que dedicó a escenografías, en 1969 ofrece en Biosca una exposición sorprendente, en la que rompe con la abstracción para presentar unos trabajos totalmente realistas, con un importante sentido social. En la década de los ochenta es reclamado de nuevo por el teatro con el éxito de Enrique IV de Pirandello. En 1987 realizó los bocetos de Els Fogorots, espectáculo del maestro Granero. En 1987 inauguraba en el Centro de Arte Museum de Houston, Texas, una muestra antológica de su obra.