EL PERSONAJE JOSÉ CORA
23 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Resulta excepcional, por no decir imposible, encontrar un personaje público que nunca haya sido cuestionado por ningún grupo social, sea cual sea su índole política. Pero Galicia cuenta con uno que siempre ha concitado la admiración. A sus 79 años, José Cora Rodríguez puede sentirse satisfecho del respeto que se ha ganado a lo largo de su vida, consagrada en exclusiva al servicio público. Decidió ser juez en una etapa preñada de negros augurios para ejercer con independencia. Pero Pepe Cora lo consiguió y, a pesar de las intrigas, escaló los más altos puestos de la judicatura, hasta alcanzar la presidencia del Tribunal Superior de Xustiza. Fue su primer presidente como también fue el primer Valedor. En definitiva, siempre fue el primero porque su talante, su preparación, su comprensión y su bondad le hicieron acreedor. Como juez nunca le tembló el pulso para impartir Justicia, pero le salía una cana cada vez que tenía que enviar a una persona a la cárcel. Siempre se recordará su última intervención como presidente del Tribunal Superior advirtiendo a una nueva promoción de jueces que hiciesen un uso restrictivo de las medidas de prisión. Como Valedor acentuó su calvicie ante los esfuerzos que realizó para que el poder político no avasallase a los desvalidos y faltos de protección. Ahora, no se le pueden pedir más esfuerzos. José Cora se ha ganado un merecido descanso. Se lo debe Galicia. Quiere tener más tiempo para pasear por los Cantones coruñeses, asistir a los triunfos del Deportivo, conversar con los amigos, disfrutar de sus hijos y nietos y acercarse de vez en cuando a O Barqueiro, la localidad en donde nació, y que sigue siendo para José Cora el «pueblo más bonito del mundo». Atrás queda una infinita y feliz trayectoria que también le hizo pasar malos tragos con el caso del metílico que investigó como juez. «Cuando me avisaban -contaba- de que había un nuevo muerto, sentía una puñalada en el corazón». Así es José Cora, El Valedor, título que se ha ganado defendiendo y preocupándose de todo un pueblo.