LUIS VILLAMOR
31 oct 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Por la UPG no pasan los años: sigue defendiendo lo mismo que en 1964: un Estado federal o confederal en unión con otros pueblos ibéricos, desde un inequívoco criterio de autodeterminación. La UPG, fuerza hegemónica dentro del BNG, acaba de celebrar, por tanto, un congreso más, pero no un congreso cualquiera. La cita ha constituido un claro mensaje contra el «desviacionismo» de los principios nacionalistas, y, por ende, una llamada al orden a quien, bien en el seno del sindicalismo afín o amparado en cualquiera otra corriente disidente, propale contenidos de alto voltaje anti-UPG. Para preservar el orden establecido, los upegallos han mantenido en primera línea de fuego a todos sus generales. Bautista Álvarez era un hombre tranquilo el día después del congreso celebrado en Pontevedra, porque todo seguía en su sitio: la UPG conserva a sus dirigentes históricos en el núcleo de dirección, Francisco Rodríguez es referente cardinal en el secretariado y la caldera se mantiene a pleno rendimiento para cohesionar el nacionalismo gallego. En este sentido, prueba superada, al fin y al cabo, Bautista Álvarez ya sabía semanas antes que no tenía rival en la presidencia, y únicamente faltaba la puesta en escena de un congreso que ha servido a los nacionalistas para incorporar un 25% de caras nuevas, destinadas precisamente a confirmar, en sentido lampedusiano, que nada ha cambiado. Las elecciones gallegas están a la vuelta de la esquina. El congreso de UPG ha sido el décimo aviso para navegantes inquietos, que no deben moverse en absoluto si quieren salir en el daguerrotipo nacionalista de los próximos comicios. La cita pontevedresa de UPG ha abierto las puertas a la asamblea del BNG. Será la escenificación por excelencia del nacionalismo antes de enfrentarse a Fraga en las urnas. Ahí está la clave: las corrientes y sensibilidades en el seno del nacionalismo han de minimizarse a la enésima potencia. La legislatura se acaba y toca afinar al máximo para interpertar una buena sinfonía electoral.