RAZONES PARA BAJAR EL PRECIO

La Voz

OPINIÓN

FERNANDO GONZÁLEZ LAXE

15 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El fuerte incremento del precio del combustible pesquero durante los últimos meses es motivo de gran preocupación en las poblaciones costeras, y no es para menos. Desgranemos las razones específicas de los pescadores en sus reivindicaciones y el porqué de sus protestas. Para la pesca de bajura y litoral, el coste del combustible suele estar incluido en el monto mayor, por lo que el incremento que se está produciendo afecta de forma directa a las tripulaciones, esto es, incide de manera negativa en sus ingresos y en sus rentas, pues se incluye en los costes de todos, tanto del armador como de la tripulación. En segundo lugar, los productores no pueden repercutir la subida de este input en el precio de captura y, de esta forma, incrementar el precio de venta, tal y como lo harían otras actividades económicas, ya que la formación del precio del pescado se realiza por el método tradicional de subasta a la baja. Asimismo, la importancia del combustible en el coste de explotación es muy elevada. Téngase en cuenta que el hecho de salir a pescar no significa que se garantice una cantidad determinada de pescado que pueda ser desembarcada en el puerto correspondiente al cabo de una jornada o marea de pesca. O sea, se puede haber realizado una actividad extractiva (con el consiguiente uso y consumo de combustible) y no haber obtenido captura alguna o suficiente para compensar los gastos empleados. Esto es, la incertidumbre de la pesca es un factor intrínseco a la realidad del sector extractivo. Estos rasgos de funcionamiento relativos a la estructura de costes, aleatoriedad de la pesca y encorsetamiento de la formación de los precios del pescado es lo que explica la actual situación de idignación contra la Administración por no garantizar y suministrar un combustible a precios razonables y asumibles, teniendo en cuenta la especifidad de este sector productivo. El sector pesquero tiene, en consecuencia, toda la razón. Y la posee por sus características diferenciadoras con respecto a otros productores y actividades económicas. Por tanto, debe ser fácilmente asumible por parte del Gobierno la minoración de ciertos impuestos (bien de forma temporal, bien con el establecimiento de topes) y del precio final con el objeto de reconocer la especial sustantividad que supone el combustible en la explotación pesquera. Si Galicia es una potencia pesquera, también debe ser reconocida cuando está en juego su desarrollo.