JOAQUÍN ROY EL PERSONAJE / GEORGE W. BUSH
01 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.George Bush, a sus 53 años, será el próximo presidente de los Estados Unidos. Parcialmente desencantado por los experimentos progresistas, el electorado norteamericano se inclina por la entronización de la nostalgia que siente por la monarquía, la aristocracia hereditaria, la opulencia y un toque de arrogancia. En un país en el que todo el mundo se tutea, solamente al primer mandatario uno se dirige con un respetuoso «Señor Presidente». Bush cumple los requisitos para regresar a la norma, corregida cuando el electorado opta por el experimento plebeyo y progresista de elegir al repartidor del periódico. Para ser monarca por cuatro años, renovable por otros cuatro, es preciso amasar una fortuna, escalar los peldaños en una clase política relativamente abierta, recolectar los millones necesarios para la campaña presidencial. Ayuda mucho el ser hijo de un presidente, nieto de un senador y pariente lejanísimo de la reina inglesa. Si uno se ancla en Texas, donde todo es gigantesco, mejor. Hablar español decentemente, colocar unos cuantos afroamericanos en el gabinete, camelar al centro y apuntalar a la derecha garantizan el premio.