EL ORÁCULO DEL NAVEGANTE

La Voz

OPINIÓN

TATIANA CARRAL, periodista

14 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Jerry Yang es el perfecto chico Sillicon Valley. Sus comienzos, como los de muchos de los visionarios de Internet, fueron modestos. Junto a su compañero de estudios, David Filo, pasó más de una noche enfundado en un saco de dormir, conformándose con las estrecheces de una caravana. Mientras, los dos cerebros rumiaban lo que estaba destinado a convertirse en el líder de las guías de navegación. El nombre con el que bautizaron a su gallina de los huevos de oro no dejaba dudas: Yahoo! (Yet Another Officious Oracle o, lo que es lo mismo, Otro Oráculo Jerárquico y Prepotente Más). Hoy, seis años después, la compañía registra una media de 465 millones de páginas visitadas al día. Ahora, recordará con nostalgia las noches en vela mientras se desayuna con el Nasdaq. Está tranquilo y dice que no vendería Yahoo! por nada del mundo, respaldado por una cuenta bancaria con muchos ceros. Y aunque en ese top-ten de la opulencia que es la lista de Forbes sólo figure en el puesto 58, su fortuna asciende a más de 600.000 millones de pesetas. Ahí queda eso.