¿HABÍA QUE DIVIDIR MICROSOFT?

La Voz

OPINIÓN

EL DEBATE El juez Thomas Penfield Jackson dictó el anunciado fallo final del «caso Microsoft» y, con un lenguaje duro, decretó que la compañía de Bill Gates debe ser dividida en dos empresas más pequeñas: una centrada en el sistema operativo Windows y la otra en el resto de los negocios. ¿Era esta la solución correcta?

08 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

EN CONTRA Carlos Rodríguez Braun
LEÑA AL EMPRESARIO
Con frecuencia la legislación antimonopolio no fomenta la competencia, frena la innovación, sube los costes y castiga a los consumidores. No obstante, goza de buena prensa, por la alianza de burócratas, políticos y rivales no competitivos, a quienes aplaude el pensamiento políticamente correcto, siempre receloso del mercado y la libertad. No son los usuarios los que quieren cargarse a Microsoft sino el gobierno de Clinton. La debilidad y el minucioso tecnicismo de sus acusaciones para doblegar a Bill Gates revelan su propósito. Pero, ya se sabe, las empresas son culpables mientras no demuestren lo contrario, y a veces aunque lo demuestren.
A FAVOR Miguel Pérez Subías
SERÁ FAVORABLE PARA EL USUARIO
La idea de que se intervenga en un monopolio para trasformarlo es buena. La sentencia recoge dos aspectos: entra en prácticas monopolísticas y divide la empresa en dos compañías. Esto es favorable para el usuario. Pero la duda es si esta situación dará como resultado un duopolio. A Microsoft la división va a perjudicarle a corto plazo. El cambio en la empresa va a ser importante y su reestructuración va a ser significativa. Pero a la largo le traerá beneficios. Por una parte, se dará un aviso respecto a determinadas prácticas, y por otro se evitará un monopolio de hecho, lo cual es importante para el usuario, que tendrá alternativas para poder elegir.