CÉSAR DE LA LAMA
25 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Hay que ganar la paz. Y una manera de hacerlo es estar preparado para la guerra («Si vis pacem, para bellum»). No por esto hay que confundir a las actuales Fuerzas Armadas españolas, profesionalizadas, humanitarias e integradas en el cuerpo social del pueblo al que sirven con los ejércitos que protagonizaron la contienda fratricida de las dos Españas el año 1936. Ésta es otra guerra que desconocen los grupos antimilitaristas que se oponen en Barcelona a que las FF AA desfilen mañana, y argumentan que «ningún ejército defiende la paz». Olvidan que estas mismas tropas españolas en misión humanitaria o de paz en Bosnia, Kosovo y Centroamérica, salvaron muchas vidas aun a riego de las suyas. Todos los países cuentan con Fuerzas Armadas que velan por su seguridad e integridad territorial. Una especie de militarismo antibelicista, pacifista.