El Racing de Ferrol necesita superar al Real Madrid Castilla en A Malata para seguir con posibilidades de meterse en las plazas de «play off» de ascenso
11 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Racing de Ferrol no levanta cabeza, vive de las rentas de la primera vuelta, aunque ya está en el filo de la navaja y pronto podría quedarse sin meta por la que pelear. Sus números son cada día peores y reflejan la caída en picado de un equipo que ya no hace casi nada bien, que nunca ha jugado a nada y que sigue sin hacerlo. En defensa es una coladera a balón parado y en ataque no hay quien meta un gol. Cuando un equipo no funciona en las áreas, está muerto o en cuidados intensivos.
Los que está pasando se veía venir. Los verdes se han ido dejando la poca credibilidad que tenían tanto en casa como especialmente lejos de A Malata en la segunda vuelta de la competición. El mercado invernal fue una gran oportunidad, aunque no se aprovechó. Llegó Fabio González, que echa una buena mano en el medio campo, mientras que Ezkune y Matim tienen un papel casi irrelevante en el equipo. Se habló de la llegada de un central, de un extremo derecho, de un media punta y de un gran pivote defensivo, pero casi todo se quedó en cantos de sirena. De aquellas decisiones, estos lodos. Con lo que se ofrece ahora, no llega para ganar partidos.
Tras dos encuentros lejos de casa, el Racing vuelve a jugar esta noche en el campo de A Malata, en donde se enfrentará al Real Madrid Castilla (21.00 horas, Teledeporte y LaLiga+).
El equipo está conjurado para lograr una victoria, todo el mundo sabe de la importante de ganar este partido, aunque la gran incógnita es cómo se va a ganar el partido con el rendimiento que viene ofreciendo el equipo desde que arrancó la segunda vuelta de la competición. Los verdes, con doce puntos en doce encuentros, son uno de los peores equipos en la segunda parte de la liga en este grupo primero.
Tras dos empates y dos derrotas en los cuatro últimos encuentros de liga, el Racing se mide a un Real Madrid Castilla que está en la parte alta de la clasificación y que se postula como uno de los candidatos a pelear por las plazas de ascenso de categoría.
Los jugadores son profesionales y como tales lo dejan todo en el campo. Todo son buenas palabras y agradecimientos a una afición que les ha respaldado toda la temporada, tanto en casa como fuera. Sin embargo, los jugadores son los primeros que son conscientes de que lo que se hace en el campo no llega para ganar partidos y que habrá que dar el 200 % en los terrenos de juego o no se logrará el objetivo marcado en el arranque de temporada.
Falta calidad
Hay muchos jugadores que no rinden al nivel que se esperaba de ellos, que han sido una completa decepción. Han pasado ya tantos partidos y tantas decepciones que es probable que este equipo no esté capacitado para dar más de lo que ofrece y que en la plantilla falte calidad. Tampoco hay un líder en el vestuario, ni jugadores con peso que puedan tirar de carro o arrastrar a los demás. Es lo que tiene tanto cambio y que solo dos jugadores de la pasada campaña sigan en el equipo.
Es un análisis para hacer más adelante, cuando haya que tomar decisiones sobre jugadores y el equipo técnico. Ahora, lo prioritario es ganar al Castilla con el apoyo de la afición fundamental en los partidos en A Malata.